Posada Carriles recién participó en Miami en una asamblea que reunió a connotados ejecutores del terrorismo contra Cuba.
El evento fue convocado por Ángel De Fana Serrano, quien participó en 1997 en la isla venezolana de Margarita, en un complot —planificado por Posada— para asesinar al líder de la Revolución Cubana Fidel Castro durante la Cumbre Iberoamericana.
El supuesto congreso de ex presos políticos reunió a miembros de organizaciones terroristas que cumplieron sanciones por su participación en acciones contra instalaciones civiles en la Isla, su apoyo a bandas de alzados autores de crímenes sangrientos durante los primeros años de la Revolución y su involucramiento en planes de atentados contra sus principales dirigentes.
La reunión se pronunció por condicionar cualquier avance en las relaciones entre Cuba y EE.UU., restringir cualquier modificación en la política estadounidense que no sea a favor de sus aliados, los mercenarios internos abastecidos y financiados con el dinero del contribuyente norteamericano.
La sola presencia de Posada en ese "evento" de terroristas intenta enviar un mensaje amenazador a quienes proponen cursos más constructivos en la política hacia Cuba.
miércoles, 8 de abril de 2009
REUNIÓN DE TERRORISTAS
domingo, 5 de octubre de 2008
Posada: NI ABSUELTO NI PRESCRITO
Todas estas evidencias pesaban como rocas de granito en el expediente de Posada Carriles. Sabía que no tendría escapatoria cuando llegara la hora de la verdad frente al tribunal, a pesar de las irregularidades en la cárcel y las dilaciones del proceso. Posada: NI ABSUELTO NI PRESCRITO
En vísperas del pronunciamiento de la sentencia, el 8 de agosto de 1985, el terrorista se fugó de la Penitenciaría General de Venezuela, en San Juan de los Morros, localidad del Estado Guárico, donde había sido recluido después de dos frustados intentos anteriores de evasión de la cárcel.
Sus cómplices Freddy Lugo y Hernán Ricardo se presentaron a juicio el 21 de julio de 1986, tras una década de espera. Fueron declarados culpables por el delito de homicidio calificado y sentenciados a 20 años de cárcel. El juez rebajó la pena hasta su límite inferior "por haberse dado la circunstancia atenuante de tener ambos una conducta predelictual satisfactoria". Orlando Bosch fue absuelto. Según el juez, "no existen indicios probatorios que demuestren los cargos de autoría intelectual". Los fiscales ripostaron alegando las constantes reuniones con los autores materiales del hecho antes de la voladura, las llamadas de Ricardo a Bosch desde Barbados después del sabotaje, las confesiones de Hernán recogidas por la policía trinitaria.
La causa contra Posada quedó paralizada. Según el Código Penal venezolano aún vigente, no se puede proceder judicialmente sin la presencia del acusado. Al darse a la fuga, el terrorista se convirtió en un vulgar prófugo de la justicia y, en consecuencia, el tribunal ordenó librar el edicto correspondiente para su captura.
Nunca hubo absolución. Tampoco ha prescrito su causa, como malintencionadamente han sugerido sus abogados. Bajo la ley venezolana y también la norteamericana, un prófugo de la justicia no puede esquivar responsabilidades escapándose de la cárcel, sino todo lo contrario: el plazo para la prescripción de los cargos se para en seco al fugarse el acusado.
Las evidencias comprometedoras que descubrían periodistas e investigadores desde que se supo la noticia de la bomba en el avión cubano, siguen en pie, ahora agravadas por la fuga y la complicidad de quienes oponen toda suerte de obstáculos para evitar el cumplimiento de la ley. Lo que estamos viviendo ‑con nuevos matices criminales, silencios cómplices y vínculos soterrados con viejas prácticas de terrorismo de Estado- ratifica la necesidad de cerrar de una vez y por todas esta historia de horror, extraditando a este hombre a Venezuela que tiene la obligación de hacer cumplir la justicia. Como tanto se repite, la profunda inmoralidad que supone proteger a un terrorista es un crimen contra la criatura humana. Nada ni nadie podría absolver a un asesino de tan enorme responsabilidad.
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Crimen de Barbados: LLA EVIDENCIA EN LOS EXPEDIENTES Y EN LOS MEDIOS VENEZOLANOS
Tal y como reseñaron los medios venezolanos después de la captura de los terroristas -consultamos para este trabajo las ediciones de El Mundo, El Universal y El Nacional de Venezuela-, en los expedientes judiciales hay suficiente evidencia para concluir que Luis Posada Carriles es autor intelectual de la voladura del avión de Cubana de Aviación: Crimen de Barbados: LLA EVIDENCIA EN LOS EXPEDIENTES Y EN LOS MEDIOS VENEZOLANOS
1.‑ Luis Posada Carriles declaró que conocía desde hacía años a Hernán Ricardo. Señaló que este trabajaba como investigador privado en su compañía de Investigaciones Comerciales e Industriales C.A. (conocida como ICICA), y se había reunido dos o tres veces con Orlando Bosch, quien solía viajar a Venezuela con el fin de captar cubanos para la causa “anticastrista”.
2.‑ Otro de los involucrados en la causa, José Ricardo Guerrero Zambrano, afirmó que Posada Carriles le presentó a Hernán Ricardo. Este último le comentó cuán fácil sería hacer estallar un avión en vuelo, utilizando explosivos que podrían ser detonados con un aparato de relojería.
3.- Nelson Palacios y Elena Bonet Vives, de la línea Aeropostal en Caracas, afirmaron haberle vendido mediante pago en efectivo los pasajes aéreos a Fredy Lugo y Hernán Ricardo, cómplices de Posada Carriles. El diario El Mundo reseñó además que “ellos no tomaron el vuelo regular de esa línea que sale todos los días a las 10:30 de la mañana de Maiquetía, ni tampoco lo hicieron en el de Viasa que lo hace a las ocho de la mañana, sino el de Panamerican que salió a las 12.30 am de la madrugada y que llega a Trinidad a la una y media de la madrugada. Era evidente que querían arribar a ese país con suficientemente tiempo para abordar el avión cubano, que saldría rumbo a Barbados al filo del mediodía del 6 de octubre.”
4.- Charles Murray, asistente de tráfico de la BWIA, en el Aeropuerto de Piarco, Trinidad -empresa que representaba a Cubana de Aviación-, manifestó que estando a punto de cerrar la venta de boletos, los ciudadanos Freddy Lugo y Hernán Ricardo se acercaron al mostrador de Cubana de Aviación y le manifestaron textualmente: “Cubana a Barbados”. Él les ofreció dos pasajes, pero por BWIA, la línea trinitaria, pero ellos exigieron viajar en Cubana de Aviación. Él les vendió los boletos.
5.‑ Tres autoridades policiales de Trinidad y Tobago (Dennis Elliot Ramdwar, comisionado adjunto de la Policía; Gordon Waterman, inspector mayor, y Oscar King, cabo número 6823), declararon que el grupo que se atribuyó el atentado, “El Cóndor”, era un frente denominado CORU (Comando de la Unidad de la Organización Revolucionaria), cuyo jefe era Orlando Bosch. Esta información la obtuvieron los oficiales a través de Hernán Ricardo y Fredy Lugo, quienes habían salido de Caracas el 5 de octubre de 1976 para efectuar trabajos de inteligencia en un avión de Cubana de Aviación que volaría entre Trinidad y Barbados. Ambos estaban conscientes de todas las actividades de Orlando Bosch y Luis Posada Carriles. En junio de ese año, Bosch y Posada Carriles asistieron a una reunión secreta en Santo Domingo, en la cual decidieron incrementar las actividades terroristas en el Caribe. En esa reunión se había planificado colocar 16 libras de TNT en un avión de Cubana de Aviación en Trinidad que sería activada por control remoto, pero la operación fue abortada a última hora. La reunión secreta en Santo Domingo es descrita con amplitud en un cable del FBI fechado el 16 de agosto de 1978, recientemente desclasificado y publicado en la página web de los Archivos de Seguridad Nacional.
6.El Mundo, en su edición del 20 de octubre de 1976, reseña parte de las averiguaciones sumariales de Venezuela en torno al avión siniestrado, donde se confirma que: “el médico cubano Orlando Bosch y el cubano venezolano Luis Posada Carriles figuran entre los detenidos. Bosch fue apresado en una de las habitaciones del Anauco Hilton y portaba un falso pasaporte costarricense. Había llegado a Venezuela de República Dominicana. Se supo que un ginecólogo domiciliado al este de la ciudad de Caracas, amigo de Orlando Bosch, ofreció a este una cena donde concurrieron unos 150 cubanos anticastristas, y donde se recaudaron fondos para los planes logísticos de los diversos grupos antirrevolucionarios cubanos en América. Eso ocurrió antes del sabotaje al avión.”
7-Durante la solicitud de extradición presentada por Venezuela a Panamá en el 2001, el magistrado Rafael Pérez Perdomo comentó a la prensa venezolana que la evidencia que apoya los cargos contra Posada Carriles demuestra que este formaba parte de una organización terrorista denominada “CORU”, cuyo objeto era unificar las acciones de los grupos “anticastristas”. A esta organización se le atribuía hasta el día 22 de agosto de 1977 alrededor de veinte actos terroristas, que incluían atentados contra varias embajadas de Cuba en el mundo, el disparo con bazuca contra un avión militar venezolano en Miami y la voladura del avión de la línea Cubana de Aviación que transportaba 73 personas.
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jueves, 11 de septiembre de 2008
Especial por el 11 septiembre...Preparen…Apunten….Fuego…!!! ( tomado de VCL) .
Hoy es 11 de septiembre, por poco se me pasa la fecha, si 20 no son nada, pues 7 son mucho menos. Cayeron del cielo norteamericano unos cuantos aviones, en los que murieron cerca de 3 mil personas. En este instante hago memoria a cada escena de los documentales del cineasta Michael Moore relacionados con estos trágicos hechos.
Me sumo a los que condenan y responsabilizan al Gobierno de Estados Unidos por estos ataques, que sirvieron para invadir y bombardear Afganistán, Irak y todo país que ellos consideren "terrorista".
Para que todos sepan, los terroristas están en la Casa Blanca, los que planearon el derribo de las Torres Gemelas del WTC fueron Bush y sus seguidores, que hacen de la guerra un negocio. El sacrificio de miles de inocentes en su propio país para justificar la matanza de otros millones en otros suelos es más que un condenable acto de terror, solo comparable con las matanzas que realizaban las tribus bárbaras en la antigüedad.
Don dinero ha provocado que a estos señores se le agote el sentido común, y condenen al azar pueblos enteros a morir bajo las bombas y las metrallas. Es hora de detenerlos y hacer justicia, el pueblo norteamericano desea saber más sobre lo sucedido ese día y los medios norteamericanos hacen todo por inventar cuentos de terroristas árabes con armas nucleares.
Prometo continuar…Especial por el 11 septiembre...Preparen…Apunten….Fuego…!!! ( tomado de VCL) .














































