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miércoles, 8 de abril de 2009

Enjuiciarán a Posada Carriles por mentiroso, no por terrorista

El juicio del terrorista internacional Luis Posada Carriles, por presunto fraude migratorio y falso testimonio, ha sido fijado para el 10 de agosto, ante la misma jueza que lo liberó; y los fiscales federales que siguen sin reconocer su pasado terrorista han solicitado que se le imponga una fianza de 350 000 dólares como garantía de que comparecerá ante el tribunal.
Se pidió también a la jueza Kathleen Cardone que Posada tenga que llevar un dispositivo electrónico en el tobillo; que no abandone Estados Unidos y se abstenga de comunicarse con los terroristas Santiago Álvarez, Oswaldo Mitat, José Pujol, Rubén López Castro y Ernesto Abreu, quienes se negaron a testificar en su causa.

La magistrada Cardone estableció la fecha del juicio en una vista en El Paso, Texas.

El ex agente de la CIA tendrá que enfrentar cargos por haber intentado obtener la ciudadanía con declaraciones falsas en una solicitud presentada el 10 de septiembre del 2005, según la acusación. El terrorista también mintió bajo juramento en una entrevista con funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional en abril del 2006.

En una maniobra dilatoria más para evitar su extradición, la Fiscalía Federal apeló la decisión de Cardone de desestimar el caso ante el Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito de Nueva Orleans que ordenó, después de un plazo interminable, que fuera juzgado.

El 19 de abril del 2007, Posada Carriles salió en libertad y se dirigió a la casa de su esposa en Miami. Nunca respetó las condiciones de su liberación ni el más mínimo decoro ante su situación.
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sábado, 13 de diciembre de 2008

1959: La CIA intentó desde temprano derrocar la Revolución

Los fallidos intentos de la administración Eisenhower por evitar el Triunfo de la Revolución, se convirtieron desde los primeros días de 1959 en acciones subversivas encaminadas a frustrarlo. Los medios que se habían utilizado antes, se ajustaron a las nuevas circunstancias, por lo que la CIA comenzó a maniobrar utilizando al tirano dominicano Rafael L. Trujillo, a cabecillas del autodenominado II Frente Nacional del Escambray vinculados a él por la mafia italo-norteamericana; a militares del batistato; politiqueros del viejo régimen y representantes de la alta burguesía cubana. Paralelamente el gobierno norteamericano continuó actuando contra Cuba a través de la OEA.

Estos medios fueron utilizados por la Agencia durante la primera mitad de 1959 en una decena de acciones subversivas. Las de carácter propagandístico perseguían aislar la Revolución, tomando como pretexto la aplicación de la Ley Penal de la Sierra Maestra a los criminales de guerra de la tiranía batistiana1, y la manipulación del fantasma del comunismo, según los patrones de la Guerra Fría. La creación en Nueva York el 28 de enero de la organización contrarrevolucionaria La Rosa Blanca, perseguía proyectar la imagen de que las acciones que tenían lugar contra la Revolución eran un asunto entre cubanos.

En esta escalada, desempeñó un papel importante el plan de la embajada norteamericana en La Habana del 14 de abril2, que incluía acciones de influencia sobre dirigentes de la Revolución; intentos de reclutamiento de potenciales colaboradores en sectores priorizados como el Gobierno Revolucionario, el Ejército Rebelde, los sindicatos, los medios de comunicación, los escritores, la Iglesia y los estudiantes. Para ello utilizaron los servicios de agentes como el traidor Huber Matos. Desde el exterior organizaron la salida clandestina del país de Pedro Luis Díaz Lanz —que había sido destituido de su cargo al frente de la fuerza aérea por nepotismo e ineptitud— para que realizara acusaciones ante el Subcomité de Seguridad Interna del Senado norteamericano, sobre la supuesta penetración comunista en el Gobierno Revolucionario. Esta maniobra se vería secundada por una crisis institucional interna creada artificialmente con el respaldo del presidente provisional Manuel Urrutia Lleó.

Otras acciones fueron de guerra económica, con la decisión congresional del 8 de julio que autorizaba al Presidente de Estados Unidos a negar ayuda a países donde se nacionalizaran propiedades norteamericanas; y mediante el constante acoso a Cuba a través de la OEA, que de inmediato comenzó a planificar la puesta a punto de una medida extraordinaria, solo realizada en ocasión de grandes conflictos como la Segunda Guerra Mundial y la guerra de Corea: la convocatoria de una reunión de cancilleres que sentase a la Revolución cubana en el banquillo de los acusados.

La desestabilización interna prevista se haría coincidir, en el verano de 1959, con tres medidas de carácter paramilitar: la invasión a la Isla de ex militares batistianos acantonados en Santo Domingo y de fuerzas de la llamada Legión Anticomunista del Caribe; un levantamiento contrarrevolucionario en las montañas de la región central de Cuba organizado por William Morgan en contubernio con Trujillo, así como la participación en el complot de antiguos militares de la tiranía que continuaban en servicio activo en el Ejército Rebelde.

Bajo la genial conducción del Comandante en Jefe Fidel Castro, se fueron desarticulando cada una de estas maniobras en la misma medida que se iban desarrollando. En la primera semana de agosto, en la región occidental fueron detenidos una parte de los conspiradores por los incipientes órganos de seguridad. Posteriormente, fueron neutralizados los otros componentes paramilitares de la conjura, una acción que concluyó con una rápida operación militar en el aeropuerto de Trinidad el día 13.

La valoración de los hechos realizada por Fidel al día siguiente, ante las cámaras de la televisión, fue un hito importante en el proceso de concientización del pueblo acerca de que el verdadero enemigo de la Revolución —por encima de batistianos o trujillistas— era el gobierno norteamericano. El desenmascaramiento de estas acciones por el canciller Raúl Roa, en la V Reunión de Consulta de Cancilleres de la OEA, en Santiago de Chile, impidió que se materializaran los propósitos aislacionistas del imperio. Los planes del gobierno norteamericano fracasaron. Trujillo hizo el ridículo.

La Revolución cubana salió victoriosa de esta primera operación subversiva. Por ello, durante el mismo mes de agosto de 1959, el gobierno de Estados Unidos dio nuevos pasos para desencadenar los planes agresivos que le sucederían, y que dos años más tarde fueron derrotados por nuestro pueblo en las arenas de Playa Girón.





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viernes, 12 de diciembre de 2008

La CIA planificó acciones subversivas contra Cuba

El cercano aniversario 50 del triunfo de la Revolución, es un momento propicio para profundizar en algunas importantes aristas relacionadas con los planes y las acciones subversivas del gobierno de Estados Unidos hacia Cuba, en los últimos momentos de la sangrienta tiranía de Fulgencio Batista y en los primeros meses posteriores al triunfo del 1ro de enero de 1959.

El papel desempeñado por la Agencia Central de Inteligencia para evitar el triunfo del Ejército Rebelde, tuvo como fundamento estratégico la estimulación de una "tercera fuerza" capaz de deshacerse de Batista —quien ya no garantizaba la protección de los intereses norteamericanos en la Isla— pero que al mismo tiempo cerrara el paso al Movimiento Revolucionario 26 de Julio, dirigido por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

En las memorias de David Atlee Phillips, uno de los oficiales de la CIA que con mayor saña han participado en la actividad subversiva contra Cuba, se explica que la identificación, estimulación y respaldo de esta "tercera fuerza", había sido una propuesta de James Noel, jefe de la estación CIA en La Habana, quien trabajó activamente en su implementación.  Esta maniobra se correspondía con lo que se identifica en la CIA como "operaciones de acción política", es decir, el respaldo clandestino a individuos u organizaciones que en terceros países puedan responder mejor a los intereses políticos y económicos de Estados Unidos. Ya la diplomacia norteamericana lo había hecho en Cuba, en ocasión de la Revolución del 30, cuando dio su apoyo a Batista para hacer caer al denominado gobierno de los "Cien Días", en el que descollaba la postura antiimperialista de Antonio Guiteras.

En diciembre de 1958 la CIA llevó a vías de hecho varios planes, entre ellos la visita a La Habana de William D. Pawley, ex embajador norteamericano en Perú y Brasil, quien trató, infructuosamente, de convencer al tirano para que abandonase el poder. La Agencia elaboró diferentes versiones de una junta cívico-militar apoyándose en políticos reformistas, militares con mando de tropas, magistrados del Tribunal Supremo y, recurrentemente, la utilización del ex coronel Ramón Barquín, quien guardaba prisión por su responsabilidad en la conspiración militar antibatistiana de 1956.

La CIA también creó una versión de "tercera fuerza" armada en las montañas, actuación encomendada a la autodenominada dirección del II Frente Nacional del Escambray desde su creación en noviembre de 1957, y agudizada a partir de febrero y junio de 1958, con la incorporación de los agentes de la inteligencia norteamericana William Morgan y John Meples Spíritto, respectivamente. Proyectaban utilizar a esta organización como un valladar frente al empuje militar del Ejército Rebelde.

Documentos desclasificados posteriormente por la CIA, revelan que en diciembre de 1958 la División Paramilitar de la Agencia proyectaba un lanzamiento de armas por vía aérea, dirigido a su "tercera fuerza" en las montañas, con el objetivo de que estuviese mejor pertrechada para oponerse al éxito creciente del Ejército Rebelde en su marcha arrolladora hacia occidente.  No pudieron desencadenar esta operación porque la planificaron para los primeros días de enero de 1959, cuando ya la dictadura se había desplomado como resultado de los embates de las fuerzas rebeldes.

Es importante destacar la disposición del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo, de actuar de inmediato en aras de evitar el triunfo revolucionario en Cuba, acción en la que también se empeñó la Organización de Estados Americanos. En ambos casos en respuesta a una solicitud del Departamento de Estado norteamericano, del 8 de diciembre de 1958.  Refiriéndose al apuntalamiento de la dictadura batistiana, el 15 de diciembre, en entrevista con Joseph S. Farland, embajador norteamericano en Santo Domingo, Trujillo respondió que "si por alguna causa Estados Unidos deseaba ofrecer aquella ayuda de forma indirecta, el gobierno dominicano gustosamente actuaría en esa dirección". 

En cumplimiento de esta propuesta, el 20 de diciembre Trujillo le ofreció a Batista enviar tres mil soldados dominicanos hacia Las Villas y dos mil con destino a Oriente. El Departamento de Estado también maniobraba para crear una comisión mediadora de la OEA integrada, entre otros, por los ex presidentes Arnulfo Arias (Panamá) y Galo Plaza (Ecuador).  Todo ello evidencia que no eran solo palabras la expresión del director de la CIA Allen Dulles en reunión del Consejo de Seguridad Nacional del 23 de diciembre de 1958, cuando expresó: "Debemos evitar la victoria de Castro".

A diferencia de 1898, en esta oportunidad los mambises sí entraron en Santiago de Cuba.





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domingo, 5 de octubre de 2008

Barbados 6 de Octubre. Un crimen sin justicia

El 6 de octubre es un día triste para los cubanos, 32 años atrás se cometió un acto de terror donde perdieron la vida decenas de cubanos y otras personas de otra nacionalidad. Todavía no se ha condenado a los responsables, esos terroristas están libres en los Estados Unidos y por sus acciones son tratados como héroes.
El pueblo de Cuba no dejará de exigir que juzguen al terrorista más peligroso y con más historial en todo el Hemisferio Occidental, llamado Luis Posada Carriles, reclamado también por el gobierno de Venezuela , donde fue detenido y tiempo después logró "fugarse ", tal fuga no es creíble debido a que existen pruebas de acuerdos monetarios entre el entonces Presidente y la CIA.
Si detonar aviones en pleno vuelo no es terrorismo , entonces ¿por qué las bombas sobre Afganistán en búsqueda de Bin Ladem? ¿Por qué el gobierno de Estados Unidos no reconoce a Orlando Bosch y Posada Carriles como terroristas y lo juzgan como tal?
Cuando se hará justicia

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