
Receptores: Rolando Meriño, Alexis Durruthy y Humberto Rivera (novato).
Cuadro: Pedro Poll, José Julio Ruiz, Luis Miguel Navas, Héctor Olivera, Adeinys Hechavarría, Ronnier Mustelier y Edwar Laverdeza.
Jardineros: Reutilio Hurtado, Alexei Bell, Maikel Castellanos, Eliécer Bonne y Leonel Vinent (novato).
Lanzadores: Norge Luis Vera, Danny Betancourt, Osmel Cintra, Alberto Bicet, Yaumier Sánchez, Reinier Roibal, Félix Rivera, Albert Carrión, Osmani Tamayo, Dennis Alá, Yunier Sierra (novato) y Yoandris González (novato).
DT: Antonio Pacheco.
2007 vs Industriales
2008 vs Pinar del Rio
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Equipo de beisbol Santiago
Equipo de beisbol Habana
Equipo de beisbol Habana
Receptores: Danger Guerrero, Yanier Cabezas y Alberto Toledo.
Cuadro: Roberto Zulueta, Ernesto Molinet, Rolando Méndez, Michel Rodríguez, Michael González, Misael Noriega y Dayán García.
Jardineros: Juan Carlos Linares, Rafael Orta, Rubi Silva, Orlando Lavandera y Dennis Laza (novato);
Lanzadores: Jonder Martínez, Yadier Pedroso, Yuliesky González, Miguel Lahera, José Ángel García, Gerardo Miranda, Miguel Alfredo González, Yanier Fernández (novato), Richard Aguilera, Ricardo Hernández, Israel Sánchez y Ariel Miranda.
DT: Esteban Lombillo.
Equipo de Beisbol Guantánamo
Lanzadores: Alexander Rodríguez, Yandri Lestapier, Leyán Lores, Dalier Hinojosa, Alexander Digurnay, Eglis Leliebre, Yunior Colón, Frank Navarro, Lander Moireira, Carlos Massó y Yoendris Silveira.
Equipo de Beisbol Guantánamo
martes, 18 de noviembre de 2008
Equipo de beisbol de Pinar del Rio
Equipo de beisbol de Pinar del Rio
Receptores: Yosvany Peraza, William Otaño y Yusisley Flores; Cuadro: Norlis Concepción, Luis Enrique Gavilán, Rafael Valdés, David Castillo, Donal Duarte, William Saavedra y Osniel Madera;
Jardineros: Jorge Padrón, Raidel Hernández, Tomás Valido, Mijail Rivera y Reinier León;
Lanzadores: Pedro Luis Lazo, Yunieski Maya, Vladimir Baños, Armando Martínez, Wandy Borges, Erlis Casanova, Irandy Castro, Yosvany Torres, Reinier Casanova, Rogelio García, Michel Martínez y Raudel Lazo.
DT: Luis Giraldo Casanova.
domingo, 16 de noviembre de 2008
La Invasión a Granada en 1984
La Invasión a Granada en 1984
Fragmeto del Capítulo El valor de los principios del libro La paz en Colombia, de Fidel Castro
Desde principios de la década de 1950, la pequeña isla de Granada, próxima a las costas de Venezuela, estaba gobernada despóticamente, con el empleo de grupos armados, por un hombre de Estados Unidos, designado por la metrópoli británica
como Primer Ministro. Como país caribeño de habla inglesa, no teníamos contactos políticos con su población.
De forma absolutamente espontánea, jóvenes revolucionarios, inspirados en el marxismo-leninismo y el ejemplo de Cuba, desataron una revolución y asumieron el poder el 13 de marzo de 1979.
Maurice Bishop, líder del partido Nueva Joya, la organización revolucionaria que dirigió la conquista del poder en Granada, acudió a nuestro país en busca de apoyo. Se trataba de una nación pequeña y con limitados recursos. La isla tenía 344,5 kilómetros cuadrados y alrededor de 100 mil habitantes. La población era veinte
veces menor que la de la vecina Jamaica. Con pocos recursos podíamos hacer mucho por aquellos valientes caribeños.
Aunque no disponíamos todavía de la actual fuerza médica,enviamos la suficiente para impulsar programas de salud, así como personal calificado en distintas áreas, proyectistas, constructores, etcétera, para apoyar su progreso económico y social. En total sumaban 784 los cubanos que cooperaban con Granada cuando se produjo la invasión yanqui. Ya entonces más de 30 mil cubanos colaboraban en Angola y otros países de África.
En Granada el turismo era la fuente principal de ingresos en divisas; pero dependía solo de los barcos que visitaban su puerto en Saint George’s. Carecía de aeropuerto. Enviamos constructores y equipos para construir una excelente y adecuada pista que pudiera recibir los grandes aviones de las aerolíneas internacionales.
Destinamos a ese fin 60 millones de dólares, equivalentes a 600 dólares por habitante, que era como invertir en Cuba 6 mil millones de dólares en infraestructura turística. Las edificaciones del aeropuerto se aseguraban con crédito en divisas de un tercer país. Todo sería propiedad de Granada. Adicionalmente, se donaban productos cubanos equivalentes a otros 50 dólares por habitante. Su desarrollo estaba asegurado.Reagan seguía al pie de la letra el programa ultraderechista de Santa Fe I, aprobado en 1980. La guerra sucia en Nicaragua, inspirada en su doctrina, costó alrededor de 50 mil vidas y desgastó el movimiento sandinista. Las leyes norteamericanas fueron violadas por el propio Presidente de Estados Unidos: el tráfico de drogas fue
promovido para financiar esa guerra contrarrevolucionaria.
Con el propósito de combatir a los revolucionarios salvadoreños, Estados Unidos invirtió 3 mil millones de dólares, una moneda cuyo poder adquisitivo era en ese momento muy superior al actual.
En Las Malvinas, Reagan apoyó la fuerza expedicionaria de la Thatcher que desalojó a las tropas argentinas que habían ocupado aquel territorio, en una guerra mal concebida y peor ejecutada por quienes terminaron poniéndose a los pies del imperio. Muchos jóvenes soldados, marinos y pilotos argentinos fueron sacrificados.
Amparándose en esa doctrina, más tarde Bush padre invadiría a Panamá, donde practicó una carnicería.
En la pequeña Granada, nuestros colaboradores estaban conscientes de los peligros que corrían frente a la ofensiva contrarrevolucionaria de Reagan. La situación era, sin embargo, muy delicada.
Como expliqué al pueblo entonces, a raíz de la invasión yanqui, aplicábamos allí el mismo principio que practicábamos con todos los movimientos revolucionarios: respeto absoluto por su política, sus criterios y sus decisiones. Emitir puntos de vista sobre cualquier tema únicamente si se nos solicitaba.
En noviembre de 1983, en el acto de despedida de duelo a los héroes caídos en la hermana isla caribeña, expresé:
“El Gobierno de Estados Unidos despreciaba a Granada y odiaba a Bishop. Quería destruir el proceso y el ejemplo de Granada; había incluso preparado planes militares
para invadir la isla, como denunció Bishop hace casi dos años, pero no encontraba pretextos [...].
”Bishop no era un extremista, aunque sí un verdadero revolucionario, consciente y honesto. Lejos de estar nosotros en desacuerdo con su política inteligente y realista, la veíamos con plenas simpatías, porque se adaptaba rigurosamente a las condiciones concretas y las posibilidades de su país. Granada se había convertido en un verdadero símbolo de independencia y de progreso en el Caribe [...].
”De las propias filas revolucionarias surgieron hienas. Nadie puede asegurar hoy todavía si quienes clavaron el puñal del divisionismo y el enfrentamiento interno, lo hicieron de ‘motu proprio’ o inspirados y alentados por el imperialismo. Es algo que, o lo hizo la CIA, o de lo contrario no habría podido hacerlo más perfecto. Lo cierto es que se usaron argumentos presuntamente revolucionarios, invocando los principios más puros del marxismo-leninismo e imputando a Bishop la práctica del culto a la personalidad y de apartarse de las normas y métodos leninistas de conducción [...].
”Nada más absurdo a nuestro juicio que atribuir a Bishop tales tendencias. Era imposible imaginar a nadie más noble, modesto y desinteresado. Su culpa no fue jamás
el autoritarismo, y si algo se le quisiera imputar como un defecto, fue su exceso de tolerancia y de confianza [...].
”Según nuestro criterio, objetivamente el grupo de Coard hundió la Revolución y abrió las puertas a la agresión imperialista. Sean cuales fuesen sus intenciones, el atroz asesinato de Bishop y sus compañeros más fieles y allegados constituye un hecho que jamás podrá justificarse ni en esa ni en ninguna otra revolución. Como expresó la Declaración del Partido y el Gobierno de Cuba el 20 de octubre, ‘ningún crimen puede ser cometido en nombre de la revolución y la libertad’.
”Bishop, a pesar de sus vínculos estrechos y familiares con la Dirección de nuestro Partido, jamás dijo una sola palabra sobre las disensiones internas que se desarrollaban. Por el contrario, en su última conversación con nosotros, se expresó en términos autocríticos sobre su trabajo en relación con la atención que debía brindar a las fuerzas armadas y a las organizaciones de masas.
”Toda la Dirección de nuestro Partido y nuestro Estado compartió con él largas, fraternales y amistosas horas en la noche del 7 de octubre, antes de su partida de regreso a Granada.
”El grupo de Coard nunca tuvo con nosotros tales relaciones, ni tal intimidad, ni tal confianza. Es más, ni siquiera sabíamos que ese grupo existía [...]. Nuestros constructores y demás colaboradores en Granada, que no vacilaron en enfrentarse a los soldados yanquis, con las armas que el propio Bishop les había entregado para su defensa en caso de agresión exterior, podían haber sido un factor decisivo en los acontecimientos internos. Jamás se supusoy jamás habríamos aceptado que esas armas se
utilizasen en conflictos internos de Granada, y nunca habíamos estado dispuestos a derramar con ellas una sola gota de sangre granadina.
”El 12 de octubre Bishop es destituido por el Comité Central,en el que los conspiradores habían alcanzado una mayoría. El 13 es arrestado en su domicilio. El 19 el pueblo se subleva y liberta a Bishop. Ese mismo día, el grupo de Coard ordena al ejército disparar contra el pueblo y son asesinados Bishop, Whiteman, Jacqueline Creft y otros valiosos dirigentes revolucionarios [...].
”El mensaje enviado por la Dirección del Partido cubano al grupo de Coard el 15 de octubre, en el que expresábamos nuestra profunda preocupación por las consecuencias
tanto internas como externas de la división surgida, y nuestra apelación al sentido común, la serenidad, la sabiduría y generosidad de los revolucionarios. Esta referencia a la generosidad era una apelación a que no se usase la violencia contra Bishop y sus seguidores [...].
”La prensa nacional e internacional ha publicado nuestra enérgica condena a los hechos del 19 de octubre, día en que Bishop fue asesinado. La verdad es que nuestras
relaciones con el fugaz gobierno de Austin donde el verdadero jefe era Coard, fueron frías y tensas, de modo tal que en el momento de la criminal agresión yanki no existió la más mínima coordinación entre el ejército granadino y los constructores y colaboradores cubanos.
”Se han publicado los puntos esenciales de los mensajes enviados a nuestra Embajada en Granada entre el 12 y el 25 de octubre, día en que se produce la invasión.
Esos documentos quedarán para la historia como prueba irrecusable de nuestra limpia posición de principios con relación a Granada [...].
”Búsquese en la historia del movimiento revolucionario, y se verá más de una vez la conexión entre el imperialismo y quienes asumen posiciones aparentemente extremistas
de izquierda. Pol Pot y Ieng Sary, genocidas de Kampuchea [...]”.
“Nuestras relaciones con los nuevos dirigentes de Granada debían ser sometidas a un profundo análisis, como se anunció en la Declaración del Partido y el Gobierno
de Cuba el 20 de octubre. ”Expresábamos en ella también que, por una elemental
consideración al pueblo de Granada, no nos precipitaríamos en ‘dar ningún paso relacionado con la colaboración técnica y económica que pueda afectar servicios
esenciales e intereses económicos vitales para el pueblo de Granada’. No podíamos resignarnos a la idea de dejar sin médicos a los granadinos, ni dejar sin terminar
el aeropuerto, que era vital para la economía del país.
Con toda seguridad, a la terminación de esa obra nuestros constructores se retirarían de Granada, y las armas entregadas por Bishop serían devueltas al gobierno.
”Era posible, incluso, que nuestras pésimas relaciones con el nuevo gobierno determinaran la necesidad de marcharnos mucho antes.
”Lo que colocó a Cuba en una situación moralmente compleja y difícil, fue el anuncio de que fuerzas navales yankis avanzaban hacia Granada. En esas condiciones, nosotros
bajo ningún concepto podíamos abandonar el país.
Si el imperialismo tenía realmente intenciones de atacar a Granada, nuestro deber era permanecer allí.
”Retirarse en ese momento era un deshonor y podía incluso estimular la agresión, ahora en ese país y mañana en Cuba. Los acontecimientos se sucedieron, además,
con tan increíble rapidez, que si se hubiese considerado la evacuación, no habría habido tiempo de realizarla.
”Pero en Granada el gobierno era moralmente indefendible, y el país, donde se había producido un divorcio del Partido, el Gobierno y el Ejército con el pueblo, era también militarmente indefendible, porque una guerra revolucionaria solo es posible y justificable en unión con el pueblo. Por tanto, solo podíamos combatir si éramos
directamente atacados. No había otra alternativa. No obstante, debe señalarse que, a pesar de esas circunstancias adversas, un número de soldados granadinos murió
combatiendo heroicamente contra los invasores [...].
”Mil lecciones de marxismo no podrían enseñarnos mejor la entraña sucia, pérfida y agresiva del imperialismo, que la agresión desatada contra Granada al amanecer
del 25 de octubre y su conducta ulterior [...]”.
“Para justificar la invasión de Granada y sus actos posteriores, el Gobierno de Estados Unidos y sus voceros dijeron 19 mentiras, 13 de las cuales fueron afirmadas personalmente por Reagan”.
Una por una las enumeré todas cuando despedí el duelo de los caídos. Una de esas mentiras planteaba que “los estudiantes norteamericanos corrían el peligro de ser tomados como rehenes”.
Equipo de Beisbol Villa Clara
Cuadro: Ariel Borrero, Eduardo Paret, Andy Sarduy, Yeniet Pérez, Aleimi Díaz, Dennis García y Yandy Canto.
Jardineros: Leonys Martín, Andy Zamora, Yorkis La Rosa, Yuniet Flores y Néstor Felipe Valdés.
Lanzadores: Luis Borroto, Yuliet López, Yolexis Ulacia, Robelio Carrillo, Juan Yasser Serrano, Freddy Asiel Álvarez, Misael Siverio, Yoandry Ruiz, Yosvani Pérez, Jorge Félix Molina, Yoandry Barrios y Yasmani Junquera.
DT: Eduardo Martín Saura.
Auxiliares: Luis Jova y Ernesto Ruiz.
Entrenadores: Amado Zamora, Rodney Aguilar y Alain Sánchez.
Equipo de Beisbol Villa Clara
Equipo Beisbol Sancti Spiritus
Cuadro: Yulieski Gourriel, Yunier Mendoza, Yunier Rondón, Raikel Morales, Ixis Valle, Darián González y Rafael Acebey.
Jardineros: Frederich Cepeda, Yunieski Gourriel, Liván Monteagudo, Adonis Zamora y Aramis González.
Lanzadores: Ángel Peña, Ismel Jiménez, Ramón Licor, Noelvis Hernández, Yoen Socarrás, Ifreidi Coss, Yasniel Sosa, Jorge Luis Pérez, Yusdelvis Hernández, Dany González, Jorge Luis Carbonell y Yusley Hernández.
DT: Juan Castro.
Auxiliares: Rafael Muñoz y Miguel Rojas.
Entrenadores: Nelson Ventura y Roberto Ramos
Equipo Beisbol Sancti Spiritus
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Cubanismos
Los que dejan la Isla para instalarse definitivamente han inventado un nuevo término de cubano. Hacen en su nuevo país cosas que nunca hicieron en su tierra natal, se ponen guayabera, sombrero de yarey, fuman gigantesco Habano y bajan un buen Añejo de 7 años de Havana Club. Digamos que no lo hicieron cuando vivían en Cuba por las dificultades económicas que atravesaron el país y la gran mayoría del pueblo. Triste es que antes de ingresar a su nuevo país la gran mayoría de estos emigrantes no quería saber nada de Cuba. Soñaban con volar, con partir, con ver lo nuevo y para algunos alcanzar la “Libertad”. Irónico es entender a esos que solo se sienten cubanos cuando visten, comen, hablan, porque bailan salsa casino y por otras muchas cosas. Con orgullosa cara dura lo gritan a los cuatro vientos en lo medios de noticias que pagan al primer cubano emigrante sin vergüenza que se encuentren en la calle para que se haga el patriota y profese un amor a la Patria que nunca ha existido. Cubanismos
Basta de generalizar, mis letras son muy crueles e incluyen a miles que nada tienen que ver.
Dedicaré mis líneas a cada grupo de persona que le encaja a la medida cada uno de los señalamientos.
Los que partieron del país por problemas económicos:
Justificaría solo a los “Balseros”, los que armaron una barcaza madera y neumáticos de camión, esos que perdieron la vida por alcanzar el sueño americano. El resto, los que hicieron colita frente a la SINA, los que tuvieron que pagar cada documento y el pasaje en avión, ¿de donde sacaron el dinero? Los que salieron ilegalmente junto a otros 30 en el mismo viaje en una lancha rápida que solo admite 10 pasajeros, ¿de donde sacaron el dinero? Se habla de miles de dólares percápita, suficientes para vivir cómodamente en Cuba. Miles de familias cubanas no ingresan ni en sueño el dinero que esas personas dedicaron para emigrar con la justificación de presentar problemas económicos.
Ese cuento a otro que de Cuba no sabe no su posición geográfica. Ese cuento a los presidentes de Estados Unidos, que repiten lo que le escriben o le dicen. Persona consciente y conocedora de la realidad cubana sabe que con mil dólares decenas de miles de familias en Cuba vivirían sin dificultad alguna. Esas familias al mes no ingresan 100 dólares y siguen viviendo en Cuba, firmes, fieles a sus principios, conscientes que ser cubano es más que vestir, comer, bailar o hablar como un cubano; es sentir como corre por sus venas la sangre de esos que lucharon por Independencia, que dejaron todas sus comodidades, su familia, su vida y dedicaron todos sus esfuerzos a la causa nacional. Es ser fieles a las raíces y las tradiciones patrióticas y de resistencia que experimentaron nuestros ancestros desde el periodo de conquista y colonización.
Resulta que estos cubanitos emigrantes se van y dicen que salieron por no tener recursos económicos suficientes para vivir en un palacio. Aprovecharon el Periodo Especial para justificar su deseo de partir y demostrar flojera. No hubo corazón para resistir las agresiones, se decidieron por la vía fácil y le siguieron el juego al enemigo que con su política de aislamiento pretende que los cubanos abandonen el país en masa e implanten la inestabilidad en el orden público.
Debería darle pena a esos que se hacen pasar por cubanos des pues de abandonar el país. Cubanos somos los que estamos en nuestra tierra, viviendo el día a día, la escasez de alimentos y de todo, las dificultades con el transporte, los apagones y todo por lo que es criticada Cuba. El verdadero patriotismo se encuentra en Cuba, no en Miami. Patriota es el que lucha, codo a codo con sus compatriotas, no el que ve la primera de partir y evadir las dificultades.
Esta vez no he dicho nombre, pero para la próxima va con nombre y apellidos.
lunes, 10 de noviembre de 2008
El Ciclón de Santa Cruz 1932. Días después...
Después del embate los sobrevientes de la catástrofe quedaron atrapados en la furia del mar y no fue hasta el día 10 que llegó el primer tren de ayuda que los trasladó hacia Camagüey.
El 13 del mismo mes arribó al poblado una representación del Gobierno y de los órganos de prensa nacional y extranjera. Entre ellos viajaba Nicolás Guillén, el Poeta Nacional de Cuba, quien relató que, «el área de la población era un amasijo impresionante, en el que se confundían los objetos más disímiles entre sí».
Las causas del desastre podrán atribuirse a muchos factores, pero no cabe duda de que la despreocupación y la falta de previsión de las autoridades del país y de la provincia no podrán ser perdonados ni por la historia, ni por los muertos, algunos de los cuales, como las telefonistas, se convirtieron en mártires por permanecer en sus puestos, pidiendo ayuda.
Podrán entonces Paloma y el Ciclón del 32 coincidir en fecha y quizá en trayectoria, pero nunca en el dolor con el que se lo recuerda hoy en Camagüey.
Baste con mencionar que, al cierre de esta información, las zonas bajas del municipio de Santa Cruz del Sur, proclives a penetraciones del mar, se encontraban evacuadas. Más de 5 000 habitantes se encuentran en albergues camagüeyanos y, justamente concluyendo estas líneas, un tren de pasajeros transportaba desde esa localidad 1 200 personas hacia los centros de evacuación provincial.
El Ciclón de Santa Cruz 1932. Días después...
El Ciclón de Santa Cruz 1932. Ensañamiento
El poblado de pescadores quedó expuesto al embate terrible y combinado del viento y el mar. Refrenda la historia que el Ciclón del 32 se ensañó en la gente de un pequeño pueblo ubicado al sur de Camagüey, y que en las zonas costeras de los territorios vecinos de Ciego de Ávila y Las Tunas el mar llegó a penetrar hasta 20 kilómetros tierra adentro.
El evento traía consigo vientos que sobrepasaban los 250 kilómetros por hora. Los vientos arremetieron desde el mar hacia la tierra, originando olas que alcanzaron alturas entre 22 y 30 pies, las que sumergieron a la localidad, y con ella a todo lo que tuviera vida: personas, animales y plantas desaparecieron dejando rastros desgarradores...
Aunque desde el día 8 de noviembre el deterioro del estado del tiempo dejó entrever que algo realmente aterrador pasaría, los pobladores de la sureña región, confiados en las experiencias anteriores no se resguardaron, y así se convirtió Santa Cruz del Sur en un amasijo de cadáveres, lodo y escombros.
Los testimonios reflejados por escritores de Camagüey en libros y documentos, al entrevistar a varios de los sobrevivientes, cuentan de una tierra bañada en sangre y oscurecida por las tinieblas.
Estremece mirar las hojas de textos como el del jefe de Sanidad de la localidad, Aníbal Piña, quien ordenó quemar todas las palizadas con la gente dentro, vivas, moribundas o muertas, para evitar una epidemia. O quienes al caminar después de la embestida encontraban a su paso mujeres, hombres, niños y ancianos semidesnudos y temblorosos.
Se recoge que los cadáveres llegaron a flotar junto a todo lo que era de madera por días enteros, y durante semanas ardieron fogatas gigantescas con los cuerpos putrefactos de seres humanos y animales. El 70 por ciento de los habitantes quedaron sepultados.
Cientos de personas aún vivas, al bajar la marea, fueron enterradas en el mar, y al paso de los días muchos cuerpos aparecieron enredados en la vegetación de las cayerías. Y, como para aumentar la tragedia, las tripulaciones de dos navíos de guerra, que anclaron en el puerto, saquearon al pueblo, robándole a los muertos sus recuerdos.
El Ciclón de Santa Cruz 1932. Ensañamiento






