El golpista Roberto Micheletti, atrapado entre la repulsa popular y la creciente presión internacional, intenta ahora una maniobra dilatoria pidiendo a la OEA negociar, cuando hace apenas unas horas la desconoció totalmente.
En una carta dirigida desesperadamente al representante de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Honduras, el Pinocheletti, como lo ha bautizado el pueblo, propuso un "diálogo de buena fe" para resolver la grave crisis política que vive el país a causa del golpe de estado contra el presidente Manuel Zelaya.
El diálogo propuesto implicaría a representantes de "los poderes del Estado de Honduras y una delegación de representantes de estados miembros de la OEA junto con funcionarios de menor rango de la Secretaría General" de ese organismo, según una carta difundida por los golpistas en rueda de prensa. La carta, según se informó, fue enviada por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jorge Rivera, al representante de la entidad interamericana en Tegucigalpa, Jorge Miranda, y leída a través de radio y televisión por otra de las golpistas, Marta Alvarado.
Según la carta, "una vez que las conversaciones alcancen el nivel apropiado, la Secretaría General elevaría el rango de su representación". Además, "mientras el diálogo de buena fe esté en curso, no han de producirse actos o situaciones que puedan poner en peligro la paz social de la República y comprometer el esfuerzo en las conversaciones", puntualizó la nota.
Micheletti ahora quiere dialogar con la OEA, apenas horas después de que esta suspendiera a Honduras como miembro del organismo por negarse a reinstalar al depuesto presidente. Honduras se había adelantado el viernes a retirarse del Sistema Interamericano, ante la inminencia de la sanción, pero el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, la consideró sin validez porque, dijo, el golpista Micheletti es "ilegítimo".
Decenas de miles de seguidores de Zelaya se han reunido para recibirle en el aeropuerto internacional Toncontín de Tegucigalpa, que está rodeado por las fuerzas de seguridad, las cuales han comenzado a disparar impunemente contra los manifestantes, quienes están desarmados.
Micheletti, junto a los demás golpistas, han ordenado no dejar que el avión en que viaja Zelaya toque tierra y no han tenido reparos en ordenar un baño de sangre contra el pueblo, mientras intentan desesperadamente ahora negociar... aunque sea con la OEA.
domingo, 5 de julio de 2009
El usurpador Micheletti, ahora contra la pared, quiere negociar con la OEA
Golpistas bloquean pista de aterrizaje en Tegucigalpa e impiden que Zelaya regrese al país
Con el merodeo constante de un helicóptero militar, el emplazamiento de carros militares en ambas entradas de la pista del aeropuerto de Toncontín y de efectivos militares que se desplegaron en loza los golpistas hondureños impidieron el aterrizaje del avión del ALBA que llevaba al presidente Manuel Zelaya de retorno a su país y a su pueblo. Golpistas bloquean pista de aterrizaje en Tegucigalpa e impiden que Zelaya regrese al país
Mientras la nave se acercaba al aeropuerto, la gente lo saludó y dio vivas a su presidente y se escuchaban gritos de victoria. El avión dio dos vueltas, pero las autoridades y los efectivos militares le negaron el aterrizaje.
El piloto de Zelaya denunció las amenazas y procedió a la acción altenativa e informar la anomalía por la cual no los dejaron aterrizar.
Inmediatamente, el presidente Manuel Zelaya se comunicó también con TeleSur, denunció que le estaban impidiendo el aterrizaje, que amenazaron con mandar aviones de la fuerza aérea, que estaban metidos efectivos militares en la pista, entorpecían el aterrizaje y que le habían dicho que serían interceptados por la fuerza aérea.
Zelaya informó que ante esa situación debían proseguir con lo acordado, reunirse con los otros presidentes de la comisión que también había salido desde Washington.
«Estoy haciendo todo lo que tengo que hacer, en la cabina de mando del avión con los dos pilotos, y ellos están haciendo lo que humanamente pueden hacer para aterrizar», informó. «Si tuviera un paracaídas me lanzaba de este avión», dijo.
«La decisión es seguir haciendo lo planificado, buscar otro mecanismo para entrar al país, lo intentaremos el día de mañana, de pasado, nuestro propósito es entrar al país», aseveró.
«Es una barbarie, lo denuncio ante la comunidad internacional. Alguien tiene que poner orden frente a un grupo armado que asalta un país, como han hecho estos golpistas», dijo Zelaya, quien aseguró que a partir de mañana la responsabilidad de esto también cae sobre las potencias, y especificó que el país más fuerte son los Estados Unidos de América «y si van a convivir con golpistas, se termina la democracia en América», sentenció.
«La democracia se vuelve una farsa que solo sirve para proteger a unos pocos que se apropian de las riquezas nacionales.
Deben tomar acciones inmediatas», aseguró el presidente hondureño, quien enfatizó que mantenía su posición de entrar de cualquier forma a Honduras.
La periodista mientras tanto, informaba que también los aeropuertos de San Pedro Sula, La Ceiba y Roatan están colmados de presencia militar.
Golpistas tirotean al pueblo desarmado que espera a su legítimo presidente
Golpistas tirotean al pueblo desarmado que espera a su legítimo presidente
Imágenes verdaderamente dantescas está ofreciendo en este minuto la cadena multinacional Telesur. Su corresponsal en Tegucigalpa, Eduardo Silvera, acaba de reportar que ha sido tiroteada la población que clama por su presidente que está al punto de llegar a la capital hondureña.
Confirma Silvera que ya hay un muerto, "un muchacho muy joven, hay muchísima gente herida", dice en tono jadeante por la persecución el periodista Silvera.
Indicó que tuvo que dejar la cámara porque fue reprimido por la policía. Con señal de audio, el enviado de Telesur dijo que fueron objeto de represión con gases lacrimógenos y disparos de armas de fuergo, por lo cual "hemos tenido que abandonar la cámara", explicó Silvera desde su teléfono.
Telesur, que reporta la perdida de contacto con su reportero, está confirmando que hay ya tres muertos y los heridos aumentan.
Silvera había dicho que los militares dejaron pasar al pueblo hasta las inmediaciones del aeropuerto en una jugada de engaño para que la marcha fuera tiroteada, como ocurrió, y también bombardeada con gases lacrimógenos.
Reporta: Eduardo Silvera
TeleSur
jueves, 2 de julio de 2009
CNN no se ha enterado del Golpe de Estado en Honduras
Lo que sucede en Honduras
Los golpistas violan los Derechos Humanos del pueblo de Honduras
Los golpistas en Honduras crean condiciones para justificar el incremento de la represión al pueblo, aunque la resistencia cívica tiene carácter pacífico, alertó hoy el coordinador del movimiento Vía Campesina, Rafael Alegría. Los golpistas violan los Derechos Humanos del pueblo de Honduras
En las últimas horas, ilustró, estallaron granadas frente a la sede de la Corte Suprema de Justicia y a una emisora local que también respalda al gobierno de facto, para «tratar de inculpar a los movimientos sociales.»
Nosotros, reiteró, mantenemos la resistencia pacífica, «no tenemos armas ni bombas lacrimógenas ni granadas, esos son los instrumentos usados por los represores.»
Alegría también denunció que trabajadores en la ciudad de San Pedro Sula fueron obligados por sus patrones a participar en manifestación de apoyo a los golpistas, so pena de perder sus puestos laborales.
Nada va a impedir, apreció, «la creciente movilización social que se mantendrá hasta el retorno al orden constitucional y la restitución del presidente, Manuel Zelaya.»
Según explicó, continúa la toma de carreteras en diversos puntos del país por parte de los movimientos sociales y las marchas de campesinos, indígenas, trabajadores y estudiantes rumbo a esta capital.
Mientras tanto, centrales sindicales, agrupaciones campesinas, juveniles, femeninas y de derechos humanos prosiguen las demostraciones de repudio a los golpistas, en las cercanías de la casa presidencial.
En comunicación telefónica con Telesur, confirmó que aunque los militares golpistas continúan impidiéndoles el avance de los autobuses, están llegando a la capital a pie.
Por su parte, José Meza, dirigente indígena del departamento de Olancho, denunció también a través de la televisora latinoamericana, la represión de que están siendo objeto las personas que intentan el avance hacia Tegucigalpa. «Nos están apuntando con armas, golpeando con garrotes y averiando nuestros autobuses para que no avancemos», afirmó.
No obstante —dijo— continúan organizándose y reagrupándose para esperar a su legítimo presidente, Manuel Zelaya, cuando regrese al país el próximo sábado.
Zelaya pospuso para el sábado su ingreso a Honduras. En este sentido el periodista Roberto Parra anunció que todas las actividades que tenían preparadas para el jueves las están reorganizando para el día sábado.
Ante el empuje popular aumentan los peligros de mayores represiones. En las últimas horas los militares reactivaron el escuadrón de la muerte 316 que comenzó el hostigamiento a dirigentes populares.
Esa agrupación, creada por el ejército en los años 80 del siglo pasado, sirvió para asesinar y hacer desaparecer a numerosos ciudadanos, entre ellos líderes de organizaciones sociales.






